La prospección arqueológica ha experimentado una transformación significativa en la última década gracias a la integración de tecnologías accesibles como la fotografía aérea de baja altitud. Este método, que emplea drones comerciales equipados con cámaras de alta resolución, permite a los equipos de campo identificar anomalías en el terreno que podrían indicar la presencia de estructuras enterradas o concentraciones de materiales antiguos.
La clave del éxito radica en la planificación meticulosa de las rutas de vuelo y la captura de imágenes en momentos específicos del día, cuando la luz rasante resalta las sombras de las irregularidades del suelo. Los patrones de vegetación, conocidos como cropmarks, también revelan diferencias en la humedad del suelo que delatan la presencia de muros o zanjas ocultas. En Findanyting hemos desarrollado protocolos estandarizados para garantizar la reproducibilidad de estos vuelos.
Una vez identificadas las zonas de interés, el trabajo de campo continúa con el cribado de sedimentos. Utilizamos tamices de malla fina (2 mm) para recuperar fragmentos de cerámica, lítica y metal que de otro modo pasarían desapercibidos. Cada objeto recuperado se limpia con agua destilada y se seca a temperatura ambiente antes de ser catalogado. La clasificación se realiza según criterios morfológicos y tecnológicos, prestando especial atención a las marcas de fabricación y los patrones de desgaste.
“La paciencia en el campo es tan importante como la precisión en el laboratorio. Cada fragmento cuenta una historia que merece ser escuchada.”
El registro preciso de la ubicación de cada hallazgo es fundamental para la interpretación espacial del yacimiento. Empleamos receptores GNSS de doble frecuencia que proporcionan precisiones centimétricas. Cada punto se documenta con un código único que incluye la fecha, el número de unidad de excavación y el tipo de material. Estos datos se integran en un sistema de información geográfica (SIG) que permite generar mapas de densidad y distribución.
La cerámica constituye el material más abundante en la mayoría de las excavaciones. Clasificamos los fragmentos por tipo de pasta, tratamiento de superficie y decoración, utilizando una lupa binocular de 10x aumentos. En el caso de los objetos metálicos, se realiza una estabilización inicial con resina acrílica para evitar la corrosión activa. Cada pieza se fotografía con una escala métrica y se describe en una ficha estandarizada que incluye dimensiones, peso y estado de conservación.
Para profundizar en estas técnicas, te invitamos a consultar nuestros manuales de campo disponibles en la sección de recursos de Findanyting.
Arqueóloga de campo · Investigadora principal
Con más de 18 años de experiencia en prospecciones terrestres y excavaciones en la cuenca mediterránea, la Dra. Cáceres ha dirigido equipos en más de 40 campañas de campo. Especialista en técnicas de cribado de sedimentos y fotografía aérea de baja altitud, ha contribuido a la catalogación de más de 5.000 fragmentos cerámicos y metálicos. Su trabajo combina rigor científico con una profunda pasión por la historia material.